Un año más, aparece en el calendario el famoso 14 de febrero. Uno de los días más esperados para muchos (y más odiado para otros) ya que hoy el mundo entero celebra ¡que está enamorado! Citas, paseos a la luz de las estrellas, risas, besos apasionados, muestras de cariño, abrazos, miraditas, cenas a la luz de las velas… el amor se huele por todas partes. Y es que San Valentín es un día para recordar todos los momentos vividos con la persona de quien te has enamorado y demostrar, como cada día, lo mucho que la quieres. ¡Qué bonito! ¿Verdad? Cajas de bombones, ramos de flores, desayunos sorpresa, un “te amo” al despertar, una visita inesperada, una cena romántica, un beso robado, una noche loca… ¡Pero cuánta película!

Por supuesto que existe ese San Valentín lleno de detalles que lo convierten en el día más especial del año, pero dejémonos de estereotipos y pongamos los pies en el suelo. Este día va mucho más allá del perfil del “loco enamorado”. ¿Por qué pensar solamente en él? Claro que tiene protagonismo, hoy es su día, pero vamos a ser realistas: ¿A quién no le han dejado el día de San Valentín? ¿Quién no se ha atrevido a decirle a su chico o chica que la ama? ¿A quién no le ha pasado que, como cada año, se encarga de comprar un maravilloso detalle romántico y luego no recibe nada? Solidaricémonos un poco y reconozcamos que San Valentín puede no ser el mejor día del año… ¿Te apuntas?

Así pues, hoy, en Buaala, no vamos a inspirarte con las típicas películas donde el amor siempre triunfa y las parejas “fueron felices y comieron perdices”. Mejor, vamos a dar un paso más y a repasar las diferentes situaciones que nos podemos encontrar en un día como este y seguramente descubras las mejores películas adaptadas a cada uno de vosotros.

¡Feliz San Valentín buaalazers!

 

1. El/la pagafantas

Puede que hoy todavía no corras la suerte de estar con la persona que te gusta, pero reconoces que estás locamente enganchado a es@ chic@ tan guap@ con quien parece que no vas a tener ninguna posibilidad. ¡Pero no te rindas! Como tampoco lo hace Emilio en Fuga de Cerebros (2009)”. Esta producción española relata los grandes esfuerzos de un chico tímido, y mediocre en los estudios, por conquistar a la chica más guapa y lista de la clase y de la que lleva enamorado toda su vida, su compañera Natalia. Cuando finalmente coge coraje y decide declararse, ella le anuncia que le han concedido una beca de estudios y se marcha a la universidad de Oxford. Pero cuando te rompen el corazón, ahí están los amigos, para convencerte de que falsifiques becas y diplomas y te vayas a Inglaterra para conquistar a la chica de tus sueños. Así pues, los cinco colegas toman una loca decisión que les hará vivir una aventura llena de comedia y, como no, amor.

 

2. El/la derechos

El romanticismo no solo implica tranquilidad, sino también fogosidad. Puede que entre la persona que te gusta y tú se perciban las chispas que saltan como señales de humo a lo lejos, pero todo se resuma solamente en ganas y no en tener una relación. Hay quien prefiere mantener una bonita amistad y a su vez aprovechar la atracción física para consumar la pasión. Vamos… lo que popularmente se conoce como “amigos con derechos” con su lema “no te ates y disfruta”. Lo mismo les sucede a Dylan y Jamie en Con Derecho a Roce (2011)”. Se trata de una pareja de buenos amigos, ambos atractivos, con éxito profesional y viviendo en Nueva York, que están quemados de tantos fracasos amorosos. Dejándose llevar por la diversión, deciden explorar un nuevo territorio y empezar un experimento basado en una relación estrictamente sexual, pero sin ir más allá de su amistad. Naturalmente, su aventura no les trae más que complicaciones que deben afrontar y, con todo, descubrir si son capaces de mantener esta lujosa soltería o si la vida les enseñará que de la amistad al amor solo hay un paso.

 

3. El/la yogurín/a

Rompiendo con los esquemas sociales, hay que reconocer que el amor no conoce límites. Del mismo modo que muchos fantasean con amores platónicos con mucha diferencia de edad, normalmente personajes célebres, hay otros que realmente conocen el amor en personas con muchas más primaveras vividas. Este sentimiento no suele ser frecuente pero no significa que no sea igual de fuerte y pasional. ¿Cuánto le cuesta entender a la sociedad que la edad es tan solo un número? Así pues, puede que seas como Niki, la protagonista de Perdona si te llamo amor (2014), una estudiante de 17 años que se enamora de Álex, un atractivo e inteligente ejecutivo de éxito y con 37 años de edad. Cuando la vida de Álex comienza a desmoronarse después de que le rompan el corazón, tropieza con la joven en un pequeño accidente de tráfico. ¿Casualidad o destino? Las chispas y el amor nacen entre ellos y su vida da un giro total. Con todo, entre tanta aventura, pasión y deseo, se inicia el debate moral sobre hacer caso a la razón o al corazón.

 

4. El/la casad@

El “love is in the air” se ha sentido muchas veces. Sin embargo, puede que para ti haya llegado el día en que definitivamente decides aferrarte a la experiencia del amor y no buscar más. ¿Siguiente paso? ¡Hacerlo oficial! ¿Y qué hay mejor para oficializarlo que presentar a los queridos consuegros? Aunque no siempre es una buena idea, así como le sucede a Greg en “Los padres de él (2004). Cuatro años después de ganarse la confianza de Jack, el padre de su novia, antes de casarse, la pareja decide presentar a los futuros consuegros pasando un fin de semana juntos. Pero las complicaciones en esta comedia surgen cuando se conocen las diferencias entre los dos matrimonios. Mientras que a la novia la criaron un abogado y una médica, los padres de Greg son demasiado liberales: él, un cuidador de la casa, y ella, una terapeuta sexual de la tercera edad.

 

5. El/la liberal

Puede que tu vida ya haya conocido el amor y todavía lo estés compartiendo con alguien. Pero también es posible que la llama de la pasión haya parecido apagarse entre vosotros… ¡S.O.S, hay que hacer algo! Tal vez prefieras el modo convencional y romántico de ir en busca de la mecha que la vuelva a encender, o tal vez prefieras adoptar una mente abierta y anticonvencionalista y tomar un camino más “liberal”. En otras palabras, firmar un acuerdo con tu pareja y ambos tener encuentros con otras personas para satisfacer esa necesidad sexual. Lo que comúnmente se conoce como “carta blanca”, precisamente la experiencia que viven los colegas Rick y Fred en la comedia estadounidense Carta Blanca (2011)”. Se trata de dos hombres casados que aman a sus esposas, pero con el tiempo no pueden evitar tener ojos de deseo para otras mujeres. Para revitalizar su matrimonio, sus esposas deciden darles una semana de libertad para hacer lo que quieran, sin preguntas. La propuesta parece un sueño para los dos amigos, quienes aceptan sin dudar. Pero igual que puede sucederte a ti, en ellos nace el debate moral sobre si realmente necesitan esta oportunidad o su corazón sigue siendo solamente fiel a su pareja.

6. El/la filofóbic@

No todo el mundo entiende el amor de la misma forma. Para algunos el enamorarse no es santo de su devoción y prefieren disfrutar de su soltería. Puede que te identifiques con este perfil y prefieras tener encuentros con diferentes personas sin tener ataduras sentimentales. Se trata de un estilo de vida en el que hay que tener cuidado, pues si no se controla bien se puede herir a otras personas y de regalo tener una buena venganza. ¡El Karma no tiene menú, te sirve lo que te mereces! El ejemplo perfecto es Mark, un hombre mujeriego que juega a tres bandas en la comedia “No hay dos sin tres (2014). La aventura del protagonista se acaba cuando su novia Carly, una abogada neoyorquina, se entera de que está casado con Kate, una fiel ama de casa. Pero en lugar de descargar su furia la una contra la otra, ambas descubren que tienen mucho en común y deciden unirse para vengarse de Mark. Además, al equipo de amigas se une una tercera amante, la joven y atractiva Amber, y entre las tres deciden idear un plan para demostrar que con las mujeres no se juega.

 

7. El/la juguetón/a

Desenfreno, erotismo, ardor, sensualidad, frenesí… El amor también contempla la atracción carnal hacia otra persona. Puede que tu forma de amar se centre mucho más en ese aspecto que en lo puramente tierno. ¿Qué hay de malo en querer pasarlo bien? Pero para algunos, su forma de “jugar” no tiene límites. Si eres de las personas a las que les gusta experimentar con el erotismo y la pasión, te identificarás completamente con el apuesto ejecutivo multimillonario Christian Grey en el éxito “50 sombras de Grey (2015)”. Acostumbrado a rechazar el amor, su vida esconde unas costumbres sexuales no convencionales: se dedica a mantener un vínculo por contrato con mujeres que aceptan ser sus sumisas. Pero esta erótica rutina se rompe con la llegada de la joven Anastasia Steele y, lo que empieza como una entrevista al empresario, acaba adentrando a la chica en su juego de seducción. La experiencia abre a Ana un mundo de nuevas posibilidades que la alejan de su completa inocencia, pero ella no es la única víctima de cambios, ya que algo especial en esa chica despierta en Christian un sentimiento muerto hasta entonces. ¿Es amor?

 

8. El/la despechad@

El amor está en todas partes, pero no nos olvidemos que por desgracia también existen el desamor y las rupturas. Pero no se trata de enfatizar la triste ruptura de un corazón, sino de presentar la figura de esa persona despechada cuya medicina es un acto de completa locura para volver a sonreír. ¿Eres una de ellas? Entonces te interesará conocer la historia de la atractiva agente de bolsa llamada Joy en “Algo pasa en Las Vegas (2008). Después de que su novio la dejara plantada y le rompiera el corazón, la joven decide irse a Las Vegas con una amiga para ahogar las penas. Allí conoce a Jack, un juerguista al que su padre le acaba de despedir de su propia empresa. La loca experiencia que describe el famoso “lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas” también es vivida por los protagonistas en una noche en la que sucede lo menos esperado, ya que al despertar los compañeros se encuentran con la sorpresa de haberse casado durante una velada de puro descontrol. Mientras discuten sobre el tema a la mañana siguiente, Jack gana un jackpot de 3 millones de dólares en el casino jugando con una moneda de Joy. A partir de entonces, ambos lucharán para quedarse con el dinero aunque… ¿aparecerá el amor por el camino?

 

9. El/la inocente

¿El amor no te llega? ¿Buscas a tu princesa o príncipe azul? ¿Tus citas no tienen éxito? ¿No se te da bien ligar? Puede que necesites el mismo empujón de ayuda que Abby en La Cruda Realidad (2009). Se relata la historia de una joven productora de televisión que todavía sigue esperando al hombre perfecto. Con un largo historial de fracasos amorosos, su soltería ha durado hasta el punto de pensar que no está capacitada para el amor. Por una caída de audiencia, la cadena le obliga a formar equipo con Mike, un presentador que pretende explicar qué diferencia tanto a los hombres y a las mujeres. Cuando la pareja se conoce y Mike descubre el defecto de Abby, decide ayudarla asesorándola en sus citas y esta se guía por sus consejos de mente masculina para dar los pasos correctos. Sin embargo, la teoría de seducción de Mike hacen que la chica pase por una serie de sonrojantes pruebas y así poder demostrar, a su vez, sus teorías sobre las relaciones entre hombres y mujeres.

 

10. El/la loc@ enamorad@

Y no podíamos olvidar de presentar el perfil más abundante del día de San Valentín, el romántico empedernido que haría cualquier cosa por la persona que ama y conquistar su corazón. ¿Hasta dónde eres capaz de llegar para demostrar lo fuertes que son tus sentimientos? A esto podría responder Tristán en el famoso filme de fantasía Stardust (2007). Se trata de un joven romántico completamente enamorado de la bella Victoria. Ambos adolescentes viven en un pequeño pueblo inglés que limita con un territorio mágico en el que un día ven caer una estrella. Para poner a prueba sus sentimientos y ganarse el corazón de la joven, Tristán emprende un viaje en busca de esa estrella y entregársela a Victoria. Sin embargo, al encontrarla descubre que el astro se ha convertido en la preciosa Yvaine, aunque eso no cambia sus planes, le entregará a la chica. A partir de entonces, el viaje de vuelta se complica puesto que otros seres malvados también desean a la muchacha. Así pues, la aventura adentrará al joven en una lucha y además le hará abrir los ojos y percatarse de a quién pertenece realmente su corazón.